miércoles, 11 de noviembre de 2020

DIA DE LA TRADICIÓN EN VILLA CLARA

 

A caballo, en carruajes y con banderas honraron las tradición en Villa Clara
(Villa Clara, 11-11-2020) Tengamos siempre presentes las costumbres tan queridas, son raíces de mi pueblo, tradiciones argentinas. Con ese lema en el día de la Tradición desde las 17.30 hs en Villa Clara recorrerán las calles del pueblo, vecinos de la localidad, homenajeando la tradición.      Fuente, AP Noticias de Villaguay.-  (Click en la imagenara ver todo).-

miércoles, 4 de noviembre de 2020

GENTE DE VILLA CLARA EN EL RECUERDO- POR GUSTAVO LOPEZ.-

 Ésta es mí gente.

Desde tiempos inmemoriales ha sido muy importante transportar las cartas, o los mensajes que eran esos garabatos escritos en forma de diplomas enroscados, que viajaban surcando caminos a travez de los emisarios a caballo que recorrían grandes distancias en pos de llevar informaciones estrategicas de situaciónes de guerra, de ir a buscar algún curandero a otros poblados, y tantas otras situaciones que no se podían resolver como en la actualidad, que de forma tan simple se hacen llegar esos recados.
Poder generar ése enlace entre el creador de la información y el destinatario de la misma es una misión que no se le puede encargar a cualquiera, pues quien se ocupe de eso tendrá de tener mucha responsabilidad y compromiso con tan importante función.
Y tratándo de hacer llegar noticias en el puerta a puerta de hace unos cuantos años, supo haber un trío formando un gran equipo en el Correo Argentino que funcionaba en mí querido Villa Clara, con sus oficinas justo al lado de la municipalidad.
Estába integrado por don Carlos Hermosa, mí querído tío Jorge López, y su tocayo Jorge Nuñez.
Eran épocas de poder verlos caminar por cada rincón de esas calles de tierra, algunas de ripio, por cada uno de los barrios con noticias en mano, transportando a cada hogar ésas cartas que venían de tan diversos puntos cardinales, trayendo información de carácter familiar, laboral, de pasión, llenas de afectos, de sentimientos, de alegrías y tristezas, de esperanza también, dónde en cada renglón se ponía de manifiesto todas las emociones de la persona que iniciaba ese lazo invisible entre los dos corazones que se comunicaban entre si.
Y a través de ésos garabatos escritos sobre el papel, que tan prolijo se doblaba en tres para que el sobre le de cobijo hasta llegar a esas otras manos que estaban ansiosas esperando novedades, porque no hay

 manos que estaban ansiosas esperando novedades, porque no hay nada más bello y sentido que ésas cartas escritas de puño y letra, que al entregarlas en la oficina del correo y ver que les pegaban la estampilla correspondiente al servicio, desde ése mismo instante ya se empezaba a añorar la respuesta, que no sería tan rápida cómo es en estos tiempos actuales y de tanta tecnología, será por eso que el valor agregado de la ansiedad se sumaba en cada día sin dudar.

De ellos voy a traer al ruedo del recuerdo algunos detalles personales para de alguna forma rendirles un humilde homenaje a ése gran trébol de mensajeros, emisarios, "Carteros de mí pueblo", infinidades de veces los he visto pasar, y quién no en el pago, y sin duda más de una mirada se robaban al ir viniendo por la calle, cuando las vecinas se ponían atentas a ver si llegaban y golpeaban las manos en su puerta o habría de ser alguna otra la dichosa, por supuesto que al verlos pasar de largo habrían de quedarse mirando en más de una oportunidad para saber a quien hiban a visitar.
Eso les daba un aire de importantes y sin igual, pues ellos eran la esperanza de la llegada de noticias nuevas en esos tejidos de sentimientos que estaban encerrados en letras, que venían a llenar corazones avidos de noticias, de información, de afectos, y que venía en ése sobre que se entregaba de mano a mano.
Que decir de Carlos Hermosa, con su saludo siempre atento solía recorrer los barrios con su paso tranquilo pero sostenido a la vez, peinado con raya al costado, con un morral de cuero colgado de su hombro en donde llevaba cada una de ésas ansiadas cartas, de saludar a viva voz al pasar y a mano alzada, un memorioso y gran seguidor del deporte también, se lo podía ver en sus horas de descanso sentado al lado de la puerta de su casa en la sombra fresquiando, escuchando radio, y saludar a cada uno de los paisanos que pasaban por su vereda, formó junto a Olga una familia honorable, sus hijos Hernán, Mariano y Luciano son los retoños de su árbol de la vida.

 De mí tío Jorge podría decir tantas cosas que no habría de alcanzar éste relato, pero voy a resumir que fue portador del mejor título que puede tener un hombre y es ser una gran persona, un espejo donde me gustaba mirarme, su hombría de bien, su sonrisa siempre alegre, su mirada limpia y sincera, plena, llena de bondad, con su ánimo siempre de ayudar, fue él único que siempre me llamaba de una forma singular "Tano", costumbre que ha adoptado mí primo hermano más pequeño.

Fue su corazón a la par, su gran compañera de vida mí querida tía Mirka, junto a ella supo crear una gran familia, que dejó en alto nuestro apellido, su herencia enormes valores legados para sus grandes tesoros, mis tres queridos primos hermanos, Iván, Waldemar y Nahuel.
Fue un apasionado de los deportes y gran fanático de River Plate, lo seguía siempre atento a través de su radio Noblex Carina, compañera suya de las transmisiones de Radio Rivadavia en la voz del inolvidable José Maria Muñoz y la Oral Deportiva, la acomodaba con mucho cuidado cerquita del sillón, en una ceremonia simple como si fuera un encuentro de amigos, él le prestaba su oreja y ella sabría de algunas cosas que en la soledad de algún entretiempo de partido tal vez le habrá contado él.
Disfrutaba mucho de jugar a las bochas en esos grandes encuentros con amigos en el Playón y supo integrar la delegación del pueblo en los campeonatos de las zonas aledañas, le gustaba también ir allá detrás de las vías a alentar al Gran Delio Panizza, o a ésos campeonatos en el Club Unión.
Otra pasión que compartimos fue la pesca, si habremos despuntado orillas esperando el pique, entre aparejos y cañas … imborrables recuerdos que llevaré siempre conmigo como un gigante tesoro.
De Jorge Nuñez voy a mencionar que era un fanático de

 Independiente de Avellaneda, lo que supo regalarle el apodo de "Diablo" dicen los que lo vieron jugar que fue un gran jugador de fútbol también, era un hombre amable y cálido, que solía salir al centro y recorrer el pueblo en un inolvidable Peugeot 404 color naranja, y que en el trazado nuevo de la calle Soberanía al bajarle la altura más de una mala sangre le daba para estacionarlo en su garaje.

Su compañera de la vida fue doña China, con quien solían matear al lateral de su casa en tantas tardes de buen clima.
Por esas cosas del destino los tres carteros emblemáticos de mí pueblo vivian alrededor de la misma esquina del barrio "La Delfina", será que las hojas de un trébol no se suelen separar tal vez, porque hasta entre medio de algún libro como si fuera un señalador siguen juntas por igual.
Éste es un remolino de letras que hoy traté de acomodar, como un manojo de flores para poderlos agasajar a esas tres grandes personas, que simbolizaban las noticias que llegaban, luego de escuchar el aplauso de sus manos para hacerse anunciar, de los saludos animados y respetuosos al entrar a la oficina misma del correo, cuando allí entre planillas, sellos, estampillas se los podía encontrar.
Ustedes siempre seguírán de gira repartiendo cartas por esos trazados dispersos en todos los rumbos de los barrios, sin importar cuántos años pasen, o si algunos ya se fueron de viaje eterno, porque ya forman parte misma de la historia de nuestro querido pueblo, se han transformado en duendes que conocen todos los recovecos desde aquellos caminos polvorientos, donde más de alguna vez también los acompaño algún ladrido de un perro.
Por esa sonrisa y alegría que supieron regalar a quienes recibían esas cartas es que hoy los traigo de vuelta al ruedo con mucho afecto y respeto, porque mientras que haya un Guri que los recuerde sus pasos recorridos serán eternos ...

 

Gustavo Lopez
 está con 
Tute Tevelez
 y 46 personas más.

Ésta es mí gente.
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Hector Monzalvo