jueves, 29 de mayo de 2014

TROFEO DE SOFTBOL !!!



Trofeo de softbol que le dieron a los chicos de Clara en el torneo del día domingo 18 de Mayo en Parana.
(Click en la imagen para agrandar).-

lunes, 26 de mayo de 2014

NOTICLARA !!!


Fuente; semanario de Villaguay. (Click en la imagen para agrandar).-

domingo, 25 de mayo de 2014

25 DE MAYO EN PLAZOLETA GENERAL SAN MARTÍN, VILLA CLARA !!!




















Chicos de la Escuela en la Plazoleta Gral. San Martín, que esta frente a la estación .   (Click en la imagen para agrandar).-

25 DE MAYO EN PLAZOLETA GENERAL SAN MARTÍN, VILLA CLARA !!!















Chicos de la Escuela en el acto del 25 de Mayo, en la Plazoleta Gral. San Martín, que esta frente a la estación.  (Click en la imagen para agrandar).-

FELIZ 25 DE MAYO !!!


video


Feliz Día de la Patria!!! para todos los argentinos que están en el País y también para para los que están en otras latitudes, en este día estamos todos juntos festejando el cumpleaños de la Patria, un abrazo enorme a todos!!!

viernes, 23 de mayo de 2014

CONMEMORANDO EL 25 DE MAYO !!!!



Conmemoración del 25 de Mayo en la Escuela de Villa Clara.   (Click en la imagen para agrandar).-

CONMEMORANDO EL 25 DE MAYO !!!!



Conmemoración del 25 de Mayo en la Escuela de Villa Clara.  (Click en la imagen para agrandar).-

CONMEMORANDO EL 25 DE MAYO !!!!



Conmemoración del 25 de Mayo en la Escuela de Villa Clara.  (Click en la imagen para agrandar).-

CONMEMORANDO EL 25 DE MAYO !!!!



Conmemoración del 25 de Mayo, en la Escuela de Villa Clara. (Click en la imagen para agrandar).-

CONMEMORANDO EL 25 DE MAYO !!!

En la Escuela de Villa Clara, adelantando el 25 de Mayo.  (Click en la imagen para agrandar).-

jueves, 22 de mayo de 2014

NOTICLARA !!!






POR JUAN PABLO CINELLI - PÁGINA 12
EL ARTE DE ESCULPIR EL TIEMPO


(AP Noticias) Cozarinsky en Clara, el pueblo de Entre Ríos, Departamento de Villaguay, donde nació su padre (Foto La Nación)
La película de Cozarinsky se sostiene en la ilusión de cerrar desde el presente puertas que el tiempo dejó abiertas. El autor va tras los pasos de su padre, al que siente no haber conocido bien. En el camino tal vez se “conforme” con conocer más de sí mismo.

Cuando emprendas tu viaje a Itaca / pide que el camino sea largo, / lleno de aventuras, lleno de experiencias.” Con estos versos comienza Itaca, uno de los poemas más conocidos del griego Constantin Kavafis. En ellos también parece resumirse el espíritu de Carta a un padre, último trabajo de Edgardo Cozarinsky, en el que el autor va tras los pasos de su padre al que siente (y lamenta) no haber conocido bien. En el poema, la mítica isla es a la vez un pasado y un destino deseado y manifiesto para un protagonista obvio que el poeta no necesita mencionar. Lo mismo hace Cozarinsky: “Viví 30 años en París, viajé mucho, pero no conozco Entre Ríos”, es lo primero que dice la voz del director, dejando claro cuál es la Itaca de Carta a un padre.

Como ocurre en otros documentales de búsqueda doméstica, en los que los protagonistas demandan de ciertas figuras fuertes del entorno familiar respuestas que no necesariamente tendrán, Carta a un padre se sostiene en la ilusión de cerrar desde el presente algunas puertas que el tiempo dejó abiertas. El cine, de quien oportunamente se ha dicho que es “el arte de esculpir el tiempo”, se ofrece entonces como herramienta ideal para semejante empresa; y Cozarinsky, que también es escritor, encuentra en la palabra el complemento perfecto para llevarla adelante. Con ellas construye la que tal vez sea la mejor sinopsis de su película: “Mi padre murió cuando yo tenía 20 años. Me quedaron tantas preguntas por hacerle. Pero las cosas que entonces no me interesaban son las únicas que hoy me interesan”. En busca de esas respuestas comienza la travesía.

“Me pregunto qué nos lleva a conservar cosas que sabemos destinadas a desaparecer”, dice mientras ofrece un desfile que incluye fotos y postales, un cuchillo ritual japonés, algunas cartas. Objetos que son parte de una liturgia destinada a conjurar el olvido. Curiosamente, la misma idea también aparece como disparador del primer libro de relatos de Cozarinsky, Vudú urbano (1984), en donde un viejo pasaje de avión amontonado en una caja repleta de recuerdos funciona como ticket de regreso hacia un pasado que debe y necesita ser revisitado. Como si se tratara de un banco de memoria, esos objetos acumulados son también el puerto de partida de Carta a un padre. A través de ellos Cozarinsky reconstruye la llegada a Entre Ríos de su familia en 1895, proveniente de Ucrania; la decisión de su padre de dejar la provincia para ingresar a la Armada y embarcarse, recorriendo a la inversa el camino de sus padres; e incluso su propio viaje a Entre Ríos, que es el eje de la película, volviendo él también sobre los pasos del suyo.

Entre tantos objetos fantasmales, la figura del director es apenas un perfil fugaz en la ventana de un auto; la sombra sobre un camino de tierra; unas manos que entran a cuadro como pidiendo permiso, para mostrar ese cuchillo o esas fotos. Una voz que frente a la tumba de su abuelo lee la carta que éste le escribió a su hijo, escena en la que las tres generaciones se reúnen con el cine como médium. Palabra e imagen son dos universos que, como se ve, se encuentran enlazados en la obra de Cozarinsky. Por eso no parece casual que el tema de la búsqueda paterna aparezca en un film urdido poco después de publicar La tercera mañana, una de sus últimas novelas, en cuyas páginas finales el protagonista cree ver concretado su deseo de ser padre. ¿Realmente esta búsqueda de hijo estará alimentada por la idea de la propia paternidad que emergía en el final de esa novela de 2010? La película no responde la pregunta, pero la tensión entre cine y literatura que el mismo director propone cuando se declara un habitante de ambos mundos permite conjeturar que a una empresa de tan íntimo linaje sólo pueda corresponderle un motor de índole y peso simbólico similar.

Nieto de un hombre que atravesó medio planeta en barco en busca de la Tierra Prometida del Barón Hirsch; hijo de un marino que casi dio la vuelta al mundo detrás de vaya a saber qué misterio. El mismo, viajero infatigable, no es raro que Cozarinsky reitere el itinerario de otro navegante aventurero, Odiseo, ambos regresando en busca de un paraíso familiar que el tiempo ha borroneado. “Si al volver la encuentras pobre, Itaca no te ha engañado. / Así, sabio como te has hecho, con tanta experiencia, / entenderás qué significan las Itacas.” Los últimos versos del poema de Kavafis y el final de la película dialogan otra vez. “Llego al final del viaje con las preguntas intactas”, dice el director a poco de cerrar el recorrido que lo llevó a la deriva por las veladas aguas de un pasado propio pero ignorado, al que las certezas no alcanzan a iluminar del todo. Como si acá también gobernaran las leyes del policial, en Carta a un padre el protagonista está condenado a no resolver el misterio y conformarse sólo con descubrir en el camino algo acerca de sí mismo.  


Fuente; AP Noticias de Villaguay.-

noticlara !!!

Villa Clara reciclará en la planta de VillaguayComo su volumen de residuos no justifica invertir en la creación de una planta de tratamiento, Villa Clara llegó a un acuerdo con el municipio de Villaguay para reciclar en nuestra ciudad sus desperdicios.

Así lo informó el director de Medio Ambiente, Miguel Fernández, quien explicó que el convenio contempla beneficios mutuos para ambas localidades: “Para Clara constituye un avance en el tratamiento de sus residuos y a la Cooperativa la Esperanza de nuestra ciudad le permite ampliar el volumen a comercializar para una futura ampliación de la planta, además del beneficio para sus miembros”, señaló.
El funcionario efectuó esas declaraciones durante una recorrida que efectuó por la planta junto a la responsable de Parques y Espacios Verdes de Villa Clara, Marcela Paván, en ocasión del arribo a Villaguay del primer camión con papel, latas y plástico para la selección y posterior reutilización.
“Como el volumen de residuos que genera el municipio vecino no justifica una inversión en una planta y relleno sanitario, se acordó que sea la Cooperativa la Esperanza quien recupere el material útil para una posterior comercialización”, precisó Fernández.
E indicó que “lo más importante es dar una solución a problema localidad y a nivel departamental continuando con el trabajo que se hace en Villaguay”. En ese marco, recordó que existen convenios similares con distritos rurales como Paso de la Laguna e Ingeniero Sajaroff.
         Fuente; AP Noticias de Villaguay. (Click en la imagen para agrandar).-

lunes, 19 de mayo de 2014

NOTICLARA !!!


Fuente; semanario de Villaguay.  (Click en la imagen para agrandar).-

domingo, 18 de mayo de 2014

CULTURA & ESPECTÁCULOS !!!

Sábado 17 de Mayo de 2014
CINE › EDGARDO COZARINSKY HABLA DE CARTA A UN PADRE, SU ULTIMA PELICULA

“Me interesa lo que se sale de la norma”

El cineasta y escritor realizó una de sus películas más personales y emotivas. Señala que ese viaje a Villa Clara, el pueblo entrerriano donde se radicó su familia, resultó en definitiva “un punto de partida para nuevas preguntas”.
 Por Diego Brodersen
Autor de dos continentes y de dos medios, el cineasta y escritor Edgardo Cozarinsky está por estos días más ocupado que de costumbre. Es en parte por ello que el primer encuentro con Página/12 en un tranquilo café de Barrio Norte –cita informal donde el café no es una excusa sino casi un fin en sí mismo– le cede luego el lugar al intercambio de preguntas y respuestas vía correo electrónico. “Soy bastante nocturno y es durante las noches cuando tengo más tiempo para reflexionar tranquilo.” El autor de Vudú urbano y Dinero para fantasmas, entre otros textos publicados bajo la forma de novela, cuento o ensayo –aunque muchos de ellos se resistan a la descripción fácil– vive actualmente en Buenos Aires, aunque sigue viajando regularmente a París, donde estuvo afincado durante gran parte de los años ’70 y ’80. Y es aquí donde se encuentra dando los últimos detalles a la edición de En ausencia de guerra, novela de próxima publicación que vuelve a mirar los “años de plomo” de la historia argentina reciente.
Hace apenas un par de semanas, Cozarinsky vio hecha realidad su primera incursión en el mundo de la ópera, una adaptación libre de algunos pasajes y personajes de su novela El rufián moldavo, con música de Pablo Mainetti y dirección de Marcelo Lombadero, que continúa en cartel en el teatro HastaTrilce, en el corazón del barrio de Almagro (“aquí lo que importa es la música y el canto, la letra menos”). Finalmente, como si toda esta actividad no fuera suficiente, hace un mes el Bafici cobijó la primera proyección local de su último largometraje, Carta a un padre, que tuvo su première mundial el pasado mes de octubre en la Viennale, el festival de cine vienés dirigido por su amigo Hans Hurch. El film –breve, compacto, preciso, directo, emotivo– encuentra a Cozarinsky visitando por primera vez el pueblo entrerriano de Villa Clara, el lugar donde su abuelo –como tantos otros judíos rusos a fines del siglo XIX y comienzos del XX– se instaló para dar inicio a una nueva vida en otro continente. En poco más de 60 minutos, el realizador invoca y conjura recuerdos y fantasmas personales y colectivos, viajando física o espiritualmente a otras tierras, a otros tiempos, en busca de respuestas a una serie de preguntas. Para el espectador lo importante es el viaje cinematográfico, que comienza con imágenes de documentos, viejas fotografías, cartas manuscritas y termina con un atardecer que se resiste a entregar toda su belleza a la cámara. “Me interesa lo que se sale de la norma”, afirma Cozarinsky entre sorbo y sorbo de café. Carta a un padre es muchas cosas y varias de ellas califican como extraordinarias.
–No es la primera vez que trabaja desde la primera persona, con un tono entre íntimo y confesional, pero Carta a un padre se siente como una de sus películas más personales y emotivas, casi un exorcismo. ¿Cuál o cuáles fueron los motivos que lo llevaron a encarar el proyecto y a visitar por primera vez el pueblo de Villa Clara, el lugar donde su padre nació y fue criado?
–Los motivos nunca los tengo claros, debería analizarme y es un poco tarde para empezar, ¿no te parece? Tal vez fue la idea de cerrar esta trilogía de “films de cámara” –un rótulo que imaginé por oposición al cine de espectáculo, así como hay música de cámara y música sinfónica– con algo que calara más hondo en el territorio explorado en los dos anteriores. Apuntes para una biografía imaginaria era un ensamblaje de fragmentos dispersos, vividos o imaginados, que marcaron una vida. Nocturnos era una serie de variaciones, musicales y poéticas, en forma de vagabundeo nocturno, alrededor de la ausencia de una mujer querida y de la imposibilidad de escapar de la memoria. Aquí, es posible que haya empezado cuando se me hizo evidente cuántos más años que mi padre ya he vivido y qué poco sé de él, de lo que lo hizo ser como fue. De allí habrán surgido las ganas de saber de dónde vino, qué fue su infancia, esos años que marcan para toda la vida. Ir, si querés, más atrás, más lejos de mí.
–En algún punto, la figura de su padre se transforma en un enigma que probablemente no tenga solución y el hecho de que haya ingresado en la Marina Argentina le permite “recorrer” el mundo junto a él desde el presente. Pero también le hace preguntarse, en un momento particularmente potente del film, qué hubiera ocurrido si su padre hubiera estado vivo durante los años ’70.
–Esa es la pregunta sin respuesta, el punto ciego de la búsqueda que es el film. Y prefiero, como digo en el comentario, no imaginarlo por miedo a ensuciar mi recuerdo de él, en el caso de que su respeto por las instituciones lo hubiese llevado a justificar lo injustificable. Y está bien que deje la pregunta en el aire, porque todo lo que voy descubriendo en el film resulta un punto de partida para nuevas preguntas, y las más importantes, como en la vida, no tienen respuesta.
–Viendo su obra cinematográfica, resulta claro que no se siente cómodo con etiquetas y formatos encorsetados. Sin embargo, resulta imposible no pensar Carta a un padre como un ensayo personal. ¿Se impuso ciertas limitaciones o reglas a la hora de pensar en la forma de la película?
–Ninguna. La libertad se paga limitándose. El film es un ensayo, sí, personal, pero todo el tiempo de su preproducción así como durante el montaje, la preocupación principal fue que no resultase privado. Personal, sí; privado, no. Y creo haberlo logrado por la cantidad de mensajes que recibí, de gente cuyo origen familiar y social no tiene nada que ver con el mío, pero a quienes la película interpeló. Un tema recurrente, tanto de quienes la vieron en el Bafici como antes en Viena o en París, es “yo también me quedé con tantas preguntas por hacerle a mi padre, cosas que sólo empezaron a interesarme ahora que él ya no está”.
–Existen referencias a otras películas de su filmografía, muchas de ellas veladas o no tan evidentes, e incluso algunos fragmentos de Le violon de Rothschild. ¿Cómo inscribiría Carta a un padre en el resto de su obra reciente?
–Efectivamente, hay fragmentos de Le violon de Rothschild y también de Boulevards du crépuscule y Apuntes para una biografía imaginaria. Mirá, esa cuestión es algo que de afuera la pueden ver mejor que yo. Todas mis películas, todas mis novelas y cuentos tuvieron la intención, mejor dicho el motor inicial, de hacer algo distinto de lo que había hecho antes, de partir en una dirección nueva. Pasan los años y, si releo o vuelvo a ver, me doy cuenta de la continuidad antes que de la ruptura. Como si lo que esperé que fuese un zigzag resultó una línea bastante, bastante recta.
–Existe en el film un componente literario, en particular ligado a la poesía.
–Ya en Nocturnos el monólogo interior del personaje central está hecho de citas de poesía. Fue un deseo largo tiempo postergado hacer eso en un film. En Carta a un padre hay tres intervenciones de poesía para la última parte del film, cuando el narrador, en Entre Ríos, se enfrenta consigo mismo: la cita de Arseni Tarkovsky para el paisaje entrerriano; la de Georges Perec para una foto de 1917; la de un paseo estudiantil en el día de la primavera, imagen de algo irrecuperable; la de Wilcock para mi sombra en la senda de tierra colorada: “Mi sombra es la sombra de un joven / y yo también soy la sombra de un joven”. Creo que esos tres momentos despegan al film de lo que podría ser visto, no por mí, como lastre “documental”, palabra que no me gusta, para alzarlo hasta la contemplación pura, la de la fogata y el crepúsculo.
–¿Cómo pensó el sonido de la película, desde la particular mezcla de audio hasta la música, que sólo aparece en un momento determinado del metraje?
–En los dos “films de cámara” anteriores trabajé con mucha música de Ulises Conti, sobre todo en Nocturnos, para el que compuso una partitura original que recorre todo el film. Por esa cuestión de ir siempre en zigzag, contradiciéndome, aquí decidí que no habría música hasta el final, con el tema del Chango Spasiuk que me había acompañado mientras tomaba notas para el film. Julia Huberman compuso una inspirada partitura de sonidos naturales y algunos pocos efectos sonoros que siguen, como en puntas de pie, a las voces, hasta la explosión final del Chango en la toma del lento crepúsculo. El de Julia fue un trabajo muy sutil y refinado en su discreción.
–Usted ve bastante cine de sus colegas. ¿Qué films recientes le interesaron?
–Con los años, mi gusto por un cine que podría llamar clásico (digamos Lubitsch o Renoir o todo el film noir de los años ’40) no ha disminuido. Pero he pasado a sentirme más cerca, más en diálogo, con un cine que rompe con lo narrativo y la comunicación inmediata. No veo los grandes espectáculos recientes porque me parecen banales cuanto más efectistas. Veo mucho cine argentino de jóvenes. Una película que me sacudió muy fuerte es P3nd3jo5, por la maestría de Perrone para orquestar tantas apuestas audaces: la vuelta al cine “mudo” (que no significa sin sonido porque hay una admirable banda sonora que sin interrupción durante las tres horas del film mezcla cumbia con Puccini), la discontinuidad entre toma y toma (para un criterio escolar, de manual), los bordes oscurecidos a lo Griffith, finalmente eso que a mí me toca más, la presencia de los muertos. (Escribí en el libro Lejos de dónde: “Los muertos siempre vuelven y las víctimas son los muertos más tenaces”.) Pero podría hablarte de films que están en una búsqueda diferente y también me parecen únicos: Cornelia frente al espejo, de Daniel Rosenfeld, o Viola, esa temprana perfección de Matías Piñeiro. Creo que lo único que vale hoy es hacer algo que no imite ni pretenda parecerse al cine de consumo.

Fuente; Pagina 12- Ciudad de Buenos Aires.-

jueves, 15 de mayo de 2014

RECORRIENDO EL SUR !!!

 El cerro catedral detrás de los edificios, tapado en parte por las nubes.
 Todo el color de abril y mayo en el sur.
 Lago Traful, entre Villa la Angostura y Confluencia.
Hotel llao llao.    (Dos click en la imagen para agrandar).-

miércoles, 14 de mayo de 2014

RECORRIENDO EL SUR !!!

 En el cerro catedral , Bariloche.-  (Click en imagen para agrandar)
Camino de Bariloche a El Bolson.- (Click en imagen para agrandar)

lunes, 12 de mayo de 2014

NOTICLARA !!!


Fuente; semanario de Villaguay. (Click en la imagen para agrandar).-

martes, 6 de mayo de 2014

RECORRIENDO EL SUR !!!


 

Primer imagen El Bosque de los Duendes, en el Lago Gutierrez y segunda imagen el mismo lago. (Click en la imagen para agrandar).-

sábado, 3 de mayo de 2014

VILLAGUAY 30-04-2014
SECUESTRARON UN COLECTIVO QUE TRANSPORTABA TRABAJADORES A UNA PLANTA AVIAR

(AP Noticias) proximadamente las 18:30 Hs. se procedió a identificar a un vehículo que ingresaba a Villa Clara, siendo este un colectivo marca MERCEDES-BENZ con dominio colocado WZU-813
Ayer a la tarde Personal del Puesto Caminero Villaguay dependiente de la Dirección de Prevención y Seguridad Vial, procedió a realizar operativo de control vehicular en ruta Nacional Nº 18 y acceso a la localidad de Villa Clara, en conjunto con personal de la Delegacia de Toxico, y personal de la planta verificadora de la Jefatura Dptal. Villaguay,
Aproximadamente las 18:30 Hs. se procedió a identificar a un vehículo que ingresaba a Villa Clara, siendo este un colectivo marca MERCEDES-BENZ con dominio colocado WZU-813, conducido por un ciudadano de esta localidad, el cual trasladaba al personal que presta funciones en una planta aviar ubicada en cercanías la localidad de Jubileo.
El transporte solo poseía fotocopia simple de la Cédula de Propiedad del Automotor, motivo por el cual se procedió a verificar el estampado de chasis y motor, constatando que en este último el numero original estaba suprimido y habían re-estampado un número no original de fabrica; por ello se procedió al formal secuestro de la unidad, con intervención de la Fiscalía en turno.

Fuente; AP Noticias de Villaguay.-         (Click en la imagen para agrandar).-

viernes, 2 de mayo de 2014

NOTICLARA !!!


Fuente; semanario de Villaguay. (Click en la imagen para agrandar).-